domingo, 10 de febrero de 2013

Misterios de la Ciencia - Pajareando

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Esta mañana en un programa de radio de estos cultos, entrevistaron a un hombre que se dedica a pajarear. Cómo lo lees, pajarear. Cuando yo era pequeña pajarear era andar por ahí, perdiendo el tiempo, tirarse a la bartola mirando las nubes. Entiéndaseme, que en mi pueblo no había ninguna Bartola.
 Resumiendo, que si pajareabas eras más vaga que la chaqueta un guardia. Que tampoco entiendo muy bien por qué va a ser vaga la chaqueta de un guardia, sobre todo  si el susodicho no la lleva puesta.  El caso es que este señor  entrevistado tenía como profesión, pajarear.
  
De toda la vida de Dios la gente ha observado los pájaros, las aves, las criaturas voladoras. De hecho, observar aves es uno de los hobbies más populares del mundo. Bueno, pues este señor no observa aves, pajarea. ¡Allá él!.  Se recorre el mundo pajareando.  Por poner un ejemplo, no hace mucho estuvo pajareando por Tailandia. Por lo que explicó,  deduje que hace lo mismo que los observadores de pájaros de toda la vida. Mira pájaros.
Se trata de  reconocer las distintas... iba a decir marcas, marcas no, clases, especies  de aves. Reconocer su plumaje, su canto, su... todo. Su todo.  Básicamente, este hombre  se centra en la parte científica del estudio de las aves. Lo que cuando éramos normales llamábamos ornitología.   
Pues este hombre, en Tailandia encontró una especie de ave. A ver si me explico, no es que fuera una especie de ave en el sentido de como cuando digo - tengo una especie de grano en la nariz-, que digo especie de grano porque no es exactamente un grano, pero se le parece. Lo que quiero decir con especie de ave es... espera,  que voy al WordReference:
  
2. bot. y zool. Cada uno de los grupos en que se dividen los géneros y que se componen de individuos que, además de los caracteres genéricos, tienen en común otros caracteres por los cuales se asemejan entre sí y se distinguen de los de las demás especies: 
                         Ejem: especie protegida, de ave rapaz..
                                                                                          
 Rapaz... no sé si era rapaz el ave pajareado por este señor, que igual ya había pasado la edad del pavo el bicho. El bicho es el pájaro, no el señor, que puede ser que también. El caso es  que, sólo existen trescientos ejemplares del bicho en todo el mundo, del pájaro digo. Trescientos. Los han  contado.  ¡A todos!

Yo me pasmo.
Vamos a ver, ¡que estos animalucos se escabullen cosa mala!. ¡Que yo cuando era pequeña tenía un periquito suelto por casa, y nunca le encontraba!,  ¡y eran  80m2!.  Pues esta gente en 149.000.000 Km2 de tierra firme (he descartado los 361.000.000 Km2 de superficie cubierta por las aguas para hacer la tarea más sencilla), han encontrado  a 300  pájaros. ¡A todos!.  Y digo yo, ¿cómo saben que  a alguno no le han contado dos veces? ¡Si son todos iguales!

Como estos temas son ajenos  a mis  conocimientos,  que ni los conozco ni los intuyo, me puse a investigar  en el vasto mundo de las páginas de Internet especializadas en aves en peligro de extinción, con la esperanza de saber de buena tinta  cómo hacen estos señores para contar a los pájaros sin que se les pase uno.  ¿Cómo harán para controlar  a tanto pájaro como hay en este planeta?. Me refiero sólo a las aves, que por norma, nunca hablo de políticos ni banqueros.  Pues estaba yo en estas cavilaciones, cuando tropecé con una guía autorizada de un determinado país,  muy técnica ella, cuyo nombre voy a omitir por respeto al país.  En el mapa del sitio encontré lo que buscaba:
ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN: AVES.   Y me dije, pues esta misma.
La entrada arrancaba  textualmente diciendo así, (copio y pego):

Las aves se distinguen fácilmente porque tienen plumas. En realidad son las plumas en lo que se basan los científicos para decidir si un animal es un ave o no. Si tiene plumas: es un ave. Si no tiene plumas: entonces no es un ave.

¡Pahabermematao! ¡Mi marido es un ave! Por lo menos tiene cuatro plumas en un cajón de su escritorio. Su preferida es una MONT-BLANC.  
¡Adéntrate en el apasionante mundo de los pajareadores pa esto!  ¡En el vasto mundo de las páginas especializadas, me topo con la página especializada más basta del mundo!
Fue en esta fase que renuncié a mi rudimentaria  y ya fracasada búsqueda del contable de pájaros en peligro de extinción.

Para mí esto es uno de los grandes  misterios de la ciencia.
Esta gente sabe cuántos pájaros quedan de una determinada especie, no se les pasa ni uno, los encuentran a todos no importa lo escurridizos, veloces o  migratorios  que sean.
Yo llevo tres meses buscando un calcetín de mi marido en 80m2 y no soy capaz de dar con él.  Cuando los metí en la lavadora eran parejas, todos juntitos, negros ellos,  todos iguales, que si no luego mi marido se lía con los colores. Cuando los saqué faltaba uno. La búsqueda fue ardua, meticulosa, esmerada, ¡imposible!  
Hace ya tres meses que rastreo la casa. De noviembre a enero he llevado a cabo  tres limpiezas de primavera. He puesto la casa patas arriba y el calcetín sigue desaparecido, habrá hecho nido vete tú a saber dónde.  ¡Al muy...  ya le he dado por perdido!
 
El calcetín desparejado yace inerme en un cajón,
es ya una especie en  peligro de extinción.



¡Debería  haber  científicos que se dedicaran  a  calcetinear  lavadoras!