miércoles, 5 de febrero de 2014

Tener o no tener... gripe.

VIVIENDO DE RISA (batallando sin prisa). Parte XIV
Fiebre-Gripe-Catarro.

Desparrame de síntomas en cascada. Igual que me dejan esos días de palizón físico después de un arrebato de limpieza: Dolor articular,  malestar general,  sensación de fiebre, escalofríos, mareos, temblor interior (que parece que me tragado el móvil en modo vibración), ojos vidriosos, nariz de reno, dolor de cabeza, cansancio. Pero esta vez, así, por la cara, nada más levantarme, sin haber hecho ná de ná, piltrafilla al cuadrado.



Los síntomas son más agudos que otras veces, tengo tos y esta vez la sensación de fiebre es... ¡FIEBRE!   

¡Hala!  La gripe me ha acogido con los brazos abiertos y yo me he dejado llevar!  Estoy baldada, me duelen hasta las pestañas y los acúfenos están a pleno rendimiento. 

¡Qué suerte! ¡Me encantan las enfermedades que se quitan! Solo de pensarlo me emociono. Es como si una cálida voz me acariciara y dijera: -Tienes gripe, estás más piltrafilla que de costumbre, pero SE PASA-. 
  
Unos cuantos días fuera de juego en la cama,  porque el cuerpo no da para más, y a encontrarme mucho mejor. 
Además, con una gripe en condiciones, de esas de estar con fiebre cinco días, puedo adelgazar cinco kilos.  ¡Si hasta tengo agujetas en los abdominales como si hubiera hecho ejercicio!
¿No es maravilloso? Si es que no se puede pedir más.


Si quieres venir a verme, que entiendo que estés preocupado, que una gripe estacional impresiona más que la fibrogripecontínua que arrastro cada día, dónde va a parar; más que nada  porque  has pasado una y sabes lo que dan...
Pues eso, que si quieres venir a verme, no lo hagas, no vaya a ser que sea el Gripazo Nacional A y la liemos.  De todos modos, recuerda que una caja roja de Nestlé ayuda mucho en estos casos. Ahora, creo que te... zzzzzzz zzzzzz zzzzz