sábado, 15 de marzo de 2014

Andando... por las ramas.

Viviendo de risa (batallando sin prisa)Parte XV

-¿Haces ejercicio?- me pregunta mi reuma (reumatólogo).

-Lo hacía, pero siempre me rompo algo.  En el sofá de mi casa nunca me he roto nada...

-Je je. Tienes que caminar.

-Ya camino, aunque no lo parezca no me arrastro, ando. Con los pies. ­­

-Je je... Eso no es ejercicio, tienes que salir a andar.
¡Salir a andar, salir a andar! ¡Qué manía

Yo lo de salir a andar no lo entiendo.  ¡Una hora andando a lo tonto,  para ir a ningún sitio!

Lo de salir a andar es como salir a correr.  No le veo yo la necesidad, a no ser que te persigan, claro. 


¡Qué alivio! Lo de correr lo tengo prohibido por prescripción facultativa.  Hasta  por escrito me han dejado constancia, puedo acreditarlo: “Deportes como el baloncesto, el aeróbic, el step, el tenis o el footing aumentan la presión intraabdominal”.  ¡Qué disgusto me han dado!  ;) Y digo yo: ¡Qué anticuada la Seguridad Social! ¡Si ya no se hace footing, eso era en la antigüedad, cuando yo era adolescente. Ahora se hace running.  Eso sí, se llame como se llame, hay que correr.


Así que nada de correr, me lo ha prohibido el médico, es malísimo para el suelo pelvico.  Alguien debería decírselo a María Adánez. Tan joven ella y con pérdidas de orina en cuanto se activa. Que de Concha Velasco lo podía esperar, pero de ella... María hija, actívate, pero no saltes, ni corras, que luego pasa lo que pasa.


¿Sabías que el estreñimiento es otra cosa que puede hacerte puré el suelo pelvico?  Pues yo soy “la demostración evidente de realidades aunque no se contemplen”.   Toda una vida de denuedo defecacional es lo que tiene, que el suelo pelvico se queda como  Blandiblup


A lo que iba. El problema de andar...


El problema es que se anda con los pies. Y a mí me duele poner los pies en el suelo.  Me duele una barbaridad.  ¡Qué pena de pies! Y eso que los tengo monísimos.  Nada de callosidades, durezas, dedos martillo, hallux valgus. Nada. ¡Monísimos oye! Pero dolorosos a más no poder.

No me digas más,  estás dándole vueltas al hallux valgus. No le des más.¡Juanetes, juanetes! 


Es verdad que debería estar agradecida por poder andar. Y lo estoy, desde luego.  Nunca olvidaré un día de la campaña Neumáticos  Insolidarios. Salí de vigilancia con un amigo  que utiliza silla de ruedas. Después de toda una mañana caminando por la ciudad le digo: -No me tengo de pie-.  Y me contesta: -¡Anda, a mí me ocurre lo mismo!-  Entre grandes carcajadas aprendí la lección.  (¡No hay nada como la risa para aprender!).  ¿Quién de los dos no se tenía de pie? Él. ¿Quién se quejaba? Yo. 
Cierto es que a él no le dolía nada y a mí me dolían los pies más que una mujer en todo el cuerpo, que diría Jorge Luis Borges


Así que agradecida por poder andar estoy,  pero una cosa no quita la otra, y a mí me matan los pies. 


Aparte de que tengo la sensación de que me duelen todos los huesos del pie, ¡los veintiséis!, sufro de una metatarsalgia que es una tortura. Mira tú qué cosa, es una lesión muy frecuente en deportistas  y mujeres asiduas a los tacones. Pues yo ni una cosa ni otra, solo metatarsalgia, sin saber a qué toca. “La excepción”,  me van a llamar. Porque dicen que la excepción confirma la regla.

Por cierto. Esa frase yo no la entiendo.  La excepción no confirma ninguna regla, más bien la destroza. Por ejemplo, a mí me dicen mis amigos: -Los estreñidos tienen mal carácter, tú eres la excepción que confirma la regla-. No señora, yo soy la excepción que demuestra que esa regla es una patochada. Si la regla es que  los estreñidos tienen mal carácter, yo no la confirmo, la desmiento y sanseacabó. Aquí lo único que se confirma es que hay dichos populares que no tienen ni pies ni cabeza. 


Ainss...ya se me disparó la función dispersa...


Lo indicado para la metatarsalgia es estar en reposo. Pues nada, a mí me mandan caminar: -¡Mujer, te pones unas ortesis plantares y haces un esfuerzo-.
¡Qué fácil se habla! ¡Me paso la vida haciendo esfuerzos, y no solo en el baño!

¡Si las ortesis de las narices las llevo a todas partes, que si no,  no doy dos pasos¡ ¡Qué estoy yo como para usar zapatos de tacón, que para que entren las ortesis plantares en vez de zapatos necesito albarcas!


No le des más vueltas. Que sí, que son plantillas, las ortesis son plantillas. 


Es bien sabido que lo único que funciona para mejorar los síntomas de la Fibromialgia es el ejercicio físico y la alimentación, así que algo habrá que hacer.
Lo peor es lo que viene después. Porque la gente después de andar una hora,  sigue con su vida como si nada. Yo,  después de andar una hora me meto en la cama hecha serrín. Pero del serrín ya me ocuparé más adelante, de momento, lo que voy a hacer es comprarme unas Fitness Step. Suela antideslizante, cámara de aire, tecnología de balanceo y equilibrio perfecto en el tacón y la punta. Te las pones y pierdes peso, reafirma los glúteos y define tu figura. Triplica los resultados de una caminata. ¡Igual no tengo ni que salir a caminar y con lo que ando de normal ya vale! No se le puede pedir más a unas zapatillas. Pues me voy de cabeza a la web de La tienda en casa.  Ya te contaré cómo me va.